En El Mundo como Voluntad y RepresentaciΓ³n (en adelante MVR) se profundiza en la idea de que una energΓa subyacente a todo, infinita y vigorosa llamada voluntad es la realidad, la cosa en sΓ Kantiana, y que todo lo que percibimos, tanto sensorial como intelectual, forma parte del plano de la representaciΓ³n, que es una interpretaciΓ³n hecha por el sistema humano nacida para por necesidad de la bΓΊsqueda de la voluntad para satisfacer sus objetivos. Me parece una reflexiΓ³n lΓΊcida obsevar el interior y ver que la pura energΓa que nos mueve es increada y constante, y poder extrapolarlo a las representaciΓ³nes para afirmar la existencia como hecho, una prueba irrefutable contra el nihilismo pienso. Sin embargo no puedo evitar pensar en que la representaciΓ³n nacida de la voluntad como medio para lograr satisfacerse es una lΓ³gica circular, porque al final la voluntad quiere satisfacerse con las representaciΓ³nes, y para ello debe tener una nociΓ³n previa de quΓ© representaciones desea, por lo que estas deberΓan ser +